El uso excesivo del teléfono celular por parte de los menores se está masificando en todo el mundo. En Japón han aplicado medidas, y en Chile la situación es preocupante.
El celular desconecta a los niños de la vida social, de salir al mundo externo. Con tan sólo 5 o 6 años los utilizan libremente, cuando los expertos recomiendan que no dispongan de él hasta los 11 años, etapa en la que puede resultar útil para proporcionar contacto y seguridad con sus padres.
Además los abusadores de menores se valen de esta herramienta para contactar con ellos simplemente con el conocimiento del número de teléfono. A esa temprana edad no saben razonar por sí mismos si lo que les piden que hagan es correcto o no.
12.000.000 de celulares circulan por Chile, ¿cuántos serán de los menores?
